Aema incorpora una referencia más dentro del sector lácteo al ser adjudicataria de la ampliación de la Estación Depuradora de Aguas Residuales que la empresa Vidreres Llet del Grupo CAPSA posee en su Planta de Vidreres (Girona).

La ampliación de la EDAR tiene como objetivo dotar a la planta existente de la mejor tecnología disponible con el fin de incrementar su capacidad de tratamiento, y en consecuencia, ampliar su rendimiento de depuración y capacidad productiva. La EDAR está diseñada para un caudal máximo de 760 m3/d.

Para ello, AEMA ha estudiado en profundidad la planta existente y ha desarrollado una solución particularizada que incorpora una tecnología que viene desarrollando desde hace más de 9 años: la tecnología MBR que utiliza membranas de ultrafiltración.

En el empeño por ofrecer a sus clientes el mejor tratamiento posible, AEMA investiga, desarrolla e incorpora las últimas tecnologías. En este sentido, hoy en día la empresa cuenta con más de 200 plantas de tratamiento de aguas y se sitúa además como una de las compañías más expertas en el tratamiento y reutilización de aguas mediante sistema MBR.

Los sistemas MBR desarrollados por AEMA trabajan en configuración interna y utilizan membranas de ultrafiltración de fibra hueca reforzada. Además se han desarrollado e incorporado sistemas de automatización y control que facilitan su manejo, la optimización del proceso y la reducción de costes energéticos.

Estos sistemas MBR presentan una serie de ventajas frente a los procesos convencionales que les hacen especialmente atractivos, tales como: (I) Elevada calidad del efluente que producen, que puede ser reutilizado sin necesidad de tratamiento terciario en la mayoría de los casos; (II) garantías de calidad de vertido; (III) plantas más compactas por trabajar con concentraciones de sólidos en el reactor biológico de 4 a 10 veces superiores a las utilizada en los sistema convencionales, y por no utilizar decantador; (IV) menor generación de lodos debido a las elevadas edades de fango utilizadas; (V) plantas modulares fácilmente ampliables mediante adición de nuevos módulos de membranas; (VI) bajo consumo energético respecto a otros tipos de membranas, comparables a los sistemas convencionales; (VII) larga vida de la membrana debido a que trabajan a bajas presiones (0.1 – 0.5 bar); (VIII) sencillez de operación ya que el proceso está totalmente automatizado y los parámetros de trabajo se controlan mediante SCADA con posibilidad de realizar conexiones remotas vía MODEM; (IX) no afección por problemas biológicos tipo bulking o foaming.